Navitación de fantasía

Reviso tus notas. Es tiempo de levantarse, salir a caminar y tomar el sol. Hay mucho por hacer, el desorden y la neblina de tu aliento se esparce por todo el cuarto. Todo y cada cosa está impregnada con tu olor.Los dibujos en la pared, fuertes, rudos, tintura negra de amor y odio. La ropa en el suelo, vestigios de la provocación, de la sensualidad, de lo furtivo de hacer el amor con naturalidad. Y aún más importante, nuestra cama, ahora solo mia, belleza, misterio, ternura, lo que recien ahora comprendo y he llamado "el verdadero significado de tranquilidad", es decir, conversar contigo a oscurasm echados, tocandonos y besandonos, esperando a que el otro cierre los ojos y poder dormir abrazados...Ahora ya no hay desorden, la ventana, obligadamente abierta por las presiones de la vida sin ti, disipó la neblina, tu neblina de nubecitas y sueños. La ropa esta en el armario, tiesa y organizada, donde nadie puede verla detrás de una vieja y fea puerta de madera. Y la cama, lastima que no pude hacer mucho por ella, al fin y al cabo hace mucho que perdio la magia dulce y fresca, olvidó sus hechizos de brindar sueño placentero y de despertar viendo tus ojos, el reflejo de tu rostro sobre el mio...Pero a veces me descuido, entro abruptamente al cuarto sin medir mis pasos, me echo tirandome a la cama y los cojines que se encontraban ahí, debidamente arreglados, salen disparados, caen al suelo. Yo los miro, tan tranquilos y felices, Sonrientes de no estar donde deben estar. Te recuerdo, tu preciosa falta de cordura, tu total expresion y sinceridad. Me enseñaste que la felicidad no se encuentra en el lugar donde debería estar sino en el que el viento la dejó...

